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martes 3 de noviembre de 2009

LA ISLA TUERTA, 46 poetas británicos (1946-2006)

Esta antología, preparada por Matías Serra Bradford, Editorial Lumen, Barcelona, España, 2009, es una obra enjundiosa. Tiene la particularidad de acercarnos a la más reciente poesía escrita por británicos. Y, sin duda alguna, la persona que desee hacerse una idea de cómo anda el panorama del bello decir entre los ingleses aquí tiene un ejemplar interesante. Serra Bradford hace unas subdivisiones, -yo las sentí un tanto forzadas, pues en el fondo, los autores que antologa podrían, sencillamente, entrar en dos o tres de ellas- que orientan al lector a lo largo del libro de 543 páginas. Esas subdivisiones son : Los Adelantados, los Árbitros, los Excursionistas, los Boreales, los Desertores, los Indocumentados, los Tipógrafos. Como se ve, las categorizaciones resultan, por lo pronto extrañas, y un poco llamativas. Pero bueno, que lo que importa más es lo que hay en la antología. A mí en particular me interesaron más los "Excursionistas" y, de este grupo, subrayo el entusiasmo que me produjo Jeff Nuttall y Piero Heliczer. De los "Desertores", también puedo decir que encontré lo que normalmente uno busca en la lectura de poesía: placer, deleite intelectual. De este grupo destaco a J.H. Prynne. Su poesía me llevó a la obra inmensa de Ernesto Cardenal "Cántico Cósmico". Prynne sale de los lugares comunes. Con eso digo todo. Y también destaco a ES LEBE DER KÖNIG por su palabra bien engarzada. Entre los "Boreales" me llamó la atención Alasdair Grey. Entre los "Desertores" destaco a R. F. Langley por su ritmo y musicalidad en su dicir poético. En fin, una impresión general de la obra en cuestión me lleva a pensar que los poetas británicos aquí juntos -considerando que una selección de poemas sólo da una visión parcial del autor- han evolucionado, por decirlo de alguna forma, hacia una poesía visual, mimética, descriptiva. He visto que, en general, son poetas plásticos, es decir que escriben poesía como si estuvieran un pincel y una paleta en las manos (ver Barry MacSueeney). Dicho con otras palabras, la tendencia de los poetas británicos es fotográfica, sensitiva. El concepto metafísico a penas si existe. No sé si habría que echar en falta el influjo de los poetas metafísicos ingleses o bien habría que desear que no se pierda la tradición. Poetas más que de poesía pura, quiero decir, construida con imágenes, son poetas de una poesía desenfadada, cotidiana, descriptiva, visual, sin mucho esfuerzo de la imaginación o de la intuición creadora. No es poesía del pensar o interior, sino justo lo contrario.

Una valoración merece el antologador por su traducción del inglés y los incontables aciertos que engrandece a los autores por él seleccionados.

jueves 29 de octubre de 2009

LOS NOVÍSIMOS, Honduras, 2000.

marzo, 2000.

El sábado día tres del presente mes de marzo nos reunimos los jóvenes
interioristas de san Pedro Sula, Honduras, C.A., para tratar asuntos propios de
la vocación o pasión literaria.

Las inquietudes de los jóvenes escritores y poetas son esperanzadoras, ya que,
al ser estudiantes universitarios, están descubriendo su potencial como
creadores.

Algunos están leyendo a Borges, O. Paz, A. Machado, Sábato, Vallejo, etc.
Hablamos de la necesidad de la "intertextualidad" que emana de la lectura de
distintos autores de renombre. Hablamos de que el escritor/poeta debe ser
"obsesivo", es decir, disciplinado con la pluma, de hacer un poso de
conocimientos que luego reluzca en la creación del literato.

El conversatorio dio mucho de sí, pues no sólo hablamos de lo que pensaba cada
uno de los asistentes, sino que leímos las más recientes producciones en prosa y
en poesía. Alguno (Luis Velásquez) me recordó al primer Julio Adames en la
profundidad conceptual en la creación poética. Un joven prometedor, agudo y de
una impronta de hermetismo intelectual. Habrá de humanizar más sus versos para
que la emoción poética llegue al lector. Otoniel leyó también un bonito poema
sensible, con pinceladas modernistas, propia del novel escritor. Ricardo Tomé,
quien está comprendiendo el serio quehacer de la poesía, nos leyó dos de sus
poemas, cuyo estilo y brevedad están en consonancia con el dicho: "Lo lueno, si
breve, bueno dos veces".

Dilma Ponce, una Novicia, (¡sí, es posible, una novicia!) leyó un relato místico
que dejó a todos cautivados. No olvidemos a Santa Teresa de Jesús, a la primera
poetisa de América, Sor Leonor de Ovando; tampoco olvidemos a Sor Juana Inés,
etc. Ojalá que la incipiente monjita halle su cauce literario. Rebeca Mejía,
extrovertida y rompe moldes, está explorando el género que más le encaje, de
momento escribe en prosa, una prosa poética, diría, con escondrijos emocionales
que a cualquiera le rompen los sesos. Una promesa. Claudia Orellana ha sido
dotada por la naturaleza con un especial talento para la poesía. Su precoz
hondura poética le auguran, de seguir con disciplina en la composión poética, un
espacio en la literatura actual hondureña.

He aquí los nombres de LOS NOVÍSIMOS, fundados el 30 de septiembre del año 2000,
en san Pedro Sula, Honduras, Centro América.

1.- Luis Velásquez, poeta
2.- Ricardo Tomé, poeta
3.- Giovanni Rodríguez, poeta
4.- Rebeca Mejía, narradora
5.- Wilmer Rivera, poeta
6.- Claudia Orellana, poeta
7.- Antonio Vásquez, poeta
8.- Tedy Mendoza, poeta
9.- Dilma Ponce, narradora
10.- Murvin Andino, poeta
11.- Ludwig Weld, poeta
12.- Nadia Díaz, poeta
13.- Ivis Castro
14.- María Estela Almendárez, narradora
15.- Otoniel Natarén, poeta

Coordina este grupo el Padre Fausto Leonardo Henríquez, dominicano. En funciones
subcoordina el poeta Ramón Barrios.

Nota: en la actualidad, finales del año 2009, hasta donde yo tengo idea, pues les perdí la pista a muchos, continúan escribiendo con gran acierto los jóvenes Giovanni Rodríguez, Murvin Andino, Otoniel Nataren.

miércoles 21 de octubre de 2009

GUSTAVO CAMPOS: “Desde el hospicio”.

GUSTAVO CAMPOS: “Desde el hospicio”. Editorial Nangg y Nell, San Pedro Sula, Honduras, 2008. La primera ráfaga de virulencia que surte “Desde el hospicio” trae una fuerte dosis de los poetas “malditos” franceses: Baudelaire, Verlaine, Rimbaud. Esta afirmación se sostiene en el hecho de que el bardo se sitúa ante la vida y lo que acontece como un surfista que, aún sabiendo lo terrible de las olas, disfruta de todos los riesgos del mar, el de la muerte inclusive. Hay fieras que necesariamente devoran –“me alimento de poetas”, “Soy bestia: lanzo pecados”- a los de su especie para sobrevivir o, a la inversa, son devorados para alimentar a otras especies. Incluso los gusanos –“el animal muerto transpira voces”- necesitan de los muertos para, por lo menos, existir unos pocos días. Esta obra de Campos es un manifiesto de rebeldía, una declaración de la más cruda vivencia humana de dolor, soledad, rabia y sin sentido existencial o, si preferimos, de búsqueda de sentido. “Desde el hospicio” es un grito perverso de un artista dotado para decir lo que el mundo calla por vergüenza.

GIOVANNI RODRÍGUEZ, “Ficción hereje para lectores castos”.

GIOVANNI RODRÍGUEZ, “Ficción hereje para lectores castos”. Mimalapalabra editores, San Pedro Sula, Honduras, 2009. Es la primera novela de este connotado joven escritor catracho. La narración, limpia y suelta, lleva al lector hacia territorios poco frecuentados. La complicidad de unos jóvenes, burlones, libres, les permite acometer aventuras divertidas y a la vez provocadoras. El autor, a caballo entre la memoria adolescente y el garbo de la juventud, hilvana la trama de “Ficción hereje para lectores castos” con amplio conocimiento de aquello que narra. Es ficción, pero también realidad. Los hechos narrados, adobados satíricamente con la ironía, de alguna forma reflejan el universo religioso local hondureño. Esos hechos, en suma, se convierten en argamasa de la imaginación fictiva. Esta novela de Rodríguez no es herética en el sentido teologal, sino en el orden literario. Es decir, los personajes, socarronamente, ridiculizan a los «comerciantes de la fe» y desacralizan aquello que, para muchos, tiene un sentido y ocupa un lugar capital en su vida personal y de asociación religiosa. Las ronchas pueden salir si nuestra sensibilidad olvida que estamos ante una obra de ficción. No es una novela contra la fe cristiana, sino contra falsos modelos creados en torno a ella y contra los farsantes que la han convertido en fuente inagotable de lucro. Y, claro, a la hora de chapear el brocal, también recibe sus filazos la yerba buena. Una novela entretenida para leer con fruición, para crear opinión y discutir. A mi juicio “Ficción hereje para lectores castos” tiene el sino que tuvo la primera obra de Gabriel García Márquez, La hojarasca; o La Ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa. Una comparación que no es odiosa si pensamos que el futuro de Rodríguez empezó a pasar de la ficción a la realidad.

miércoles 30 de septiembre de 2009

BLANCA VARELA, poeta peruana.

BLANCA VARELA, poeta peruana. "Donde todo termina abre las alas". Poesía Reunida, Círculo de Lectores, 2001. En mi opinión, después de Sor Juana Inés de la Cruz, México, Gabriela Mistral, Chile, Dulce María Loynez, Cuba va el nombre de Blanca Varela. No es una opinión precipidada. Conociendo a las tres primeras y conociendo la obra de Blanca Varela, no cabe duda de que la altura de ésta es incuestionable. Blanca Varela va más allá de los límites comunes. Poeta rebelde, al menos cierto tramo de su obra poética, pero con una lira siempre afinada, sonora y seductora. Me quedo con las obras "Ese puerto existe", "Luz de día" y sobre todo con "El libro del barro". Con Blanca Varela se confirma el hecho de que las estrellas tienen luz propia.

ANTONIO GAMONEDA, poeta español.

ANTONIO GAMONEDA, poeta español. Esta Luz, Poesía Reunida, 2004. Círculo de Lectores. Cincuenta años de su poesía dan toda una panorámica de su cosmovisión y de su pensamiento. Su poesía está cerca de la realidad social e histórica. Su poesía sublima el dolor social. La poética de A.G. es diáfana, humana, casi discursiva. Dolor, luz, palabra, desesperanza tejen su discurso poético. "Descripción de la mentira" y "Lápidas" me imantaron fuertemente. El experimentalismo de "Plinio, Diocórides y otros" me parecen una genial inventiva que deslumbra sin dejarte ningunca emoción.

viernes 18 de septiembre de 2009

HENRY M. SANTOS LORA: "Memoria de la tarde"

Memoria de la tarde”, del poeta Henry M. Santos Lora, estremece por su hondura. En ella vamos a hallar versos de incuestionable belleza conceptual y artística. La palabra poética, finamente trabajada por el autor, alcanza niveles que, como verá el lector, confirman que estamos en el territorio de la lírica universal.

El poeta busca un asidero, la fuente originaria de lo Absoluto. Sus pensamientos como «arañas trepan sobre los puentes paralelos / del relámpago». Auscultar el misterio es una tarea ardua en la que te puedes hallar con «voces de incineradas raíces».

Todo el empeño de este bardo de La Vega –que ha tomado muy en serio la lira de Orfeo para expresar sus más profundos deseos e inquietudes artísticas-, queda cifrado en la necesidad superior de alcanzar la paz del espíritu, oculta en los silencios y perdida en los «agrietados días de la vida».

La atmósfera urbana está de telón de fondo en esta obra maestra y cuidada del aeda vegano. Asimismo, la inconsistencia de las cosas, de la vida misma, de los lugares que nos habitan, ribetean “Memoria de la tarde”, como si resonaran al fondo los versos machadiados, “todo pasa y todo queda, / pero no nuestro es pasar”.

Memoria de la tarde” empalma con la gran tradición de la poesía trascendente y metafísica de la República Dominicana, abanderada fundamentalmente por Manuel del Cabral y Franklin Mieses Burgos; y que ha tenido continuidad sólida en el Interiorismo.

La Vega, y por ende, la República Dominicana, tiene en Henry M. Santos Lora a un orfebre de la palabra, sensible e intuitivo, que rastrea la memoria, la imaginación, tras la imagen cautivadora y sugerente. En suma, nuestro poeta canta lo que no puede callar el silencio. “Memoria de la tarde”, como primicia, nace con vida y esta es su hora.

jueves 10 de septiembre de 2009

RAMÓN EMILIO REYES: "Grandes textos de la literatura" vol. 1

El escritor y académico, Ramón Emilio Reyes, me ha entregado el libro de ensayos "Grandes textos de la literatura", Editora Nani, Santiago de los Caballeros, República Dominicana, 2003. Aunque es una obra con unos años de publicada la he leído como alumno, es decir, como aquel lector que busca claves, nuevas perspectivas.

El texto en cuestión tiene una vigencia tal que debería ser referencia obligada para catedráticos, ensayistas y escritores. "Grandes textos de la literatura" nos muestra a un autor ponderado, crítico, analista, culto y diestro en su oficio.

Ramón Emilio Reyes rastrea las ideas, el pensamiento de los autores que analiza: "El autor reconoce los límites [dice al hablar de Freddy Gatón Arce] que le impiden transmitir por completo la intuición poética".

Agudeza, profundidad y dominio caracterizan el hacer crítico de nuestro ensayista literario quien, como el médico que aluza la lámina de rayos equis para examinar de cerca el estado del paciente, da su diagnóstico con acierto. La pluma de este escritor dominicano recorre los territorios de poetas como Avilés Blonda, Manuel del Cabral, Freddy Gatón Arce, Héctor Incháustegui, Franklin Mieses Burgos, Domingo Moreno Jimenes entre otros autores importantes.

Ramón Emilio Reyes no se reserva nada para sí. Sus conocimientos, su técnica de análisis leterario y su brillante comprensión de los textos desmenuzados hacen más grandes a los autores que analiza y más sabrosa la poesía que invita leer con otros ojos, con otros criterios y valoraciones.

"Grandes textos de la literatura" también alcanza a Huidobro y Neruda en un intento de llegar más lejos de lo insular. En verdad, los autores dominicanos que están incluidos en esta obra de Reyes, trascienden la geografía nacional, porque sus creaciones están cimentadas en la única y absoluta certeza del arte: la belleza, la musicalidad, las verdades que revelan sus autores ["La belleza está en la verdad", Keats; "Ningún hombre puede pensar, escribir o hablar con el corazón si no pretende verdad", W. Blake] en cada poema u pobra poética. Los estudios de Remón Emilio Reyes nos llevan al encuentro con lo grande, auténtico, de los poetas que su ojo crítico analiza.

En definitiva, yo suscribo estas palabras de Reyes: "La calidad de un gran poeta siempre ha dependido del grado en que se aleje, o con mayor elevación se acerque a los resortes más potentes que vitalizan la belleza expresiva".

martes 8 de septiembre de 2009

FRANK BÁEZ: Postales

Brank Báez ha tenido una gran resonancia con su libro "Postales". Se le ha cuestionado el Premio Nacional de Poesía 2009 concesido en República Dominicana. El cuestionamiento viene porque su libro no es un libro lírico, como clásicamente se conoce la poesía pura. Y es verdad. "Postales" es "antipoesía".

En su libro hay realismo, crudeza, espontaneidad y, hasta una dosis de morbo por los hechos que enuncia en cada frase o postal.

"Postales" mantiene la unidad temática, que no lírica. Hay un foto-montaje de escenas construidas con palabras, palabras con sentido y sacadas de la vida y a menudo del realismo sucio. Hay, si se quiere, una armonía dodecafónica, poesía chirriante e incómoda. "Postales" se desarrolla a la manera letánica de principio a fin. Veamos unos ejemplos:

Postal 134
A Solange que fue por la Duarte buscando el médico chino para que le haga un aborto

Postal 147
A la rubia que escribía con pintalabios en los espejos de los moteles que tenía el Sida

Postal 168
Al motorista que se cayó en la rotonda de la Kennedy con Lincoln y se levantó haciendo marineros

Postal 194
A mi tío Tomás que fue una vez el doble de Sandro de América

Postal 199
A mi tía Iris que encontró una pintura que tiraron a la basura, lo lavó, le pasó un blower, lo llevó a tasar y le dijeron que valía más de cincuenta mil dólares.

En mi opinión, "Postales" es un libro experimental, rabiosamente antipoético. A mí me recuerda a los graffiteros de la Pompeya romana. Frases lacónicas, brillantes, certeras, humorísticas, satíricas y morbosas se leen en "Postales", pero también en las paredes de los barrios pompeyanos. Veamos algunos ejemplos, y no de los más picantes:

1. "Una cacerola de cobre ha sido sustraida de esta tienda. Quien la devuelva recibirá un premio de 65 sestercios. Si alguien entrega al ladrón sera recompensado."

2. “Celadus el Tracio hace suspirar a las chicas”

3. "Veinte parejas de gladiadores, provistos por Décimo Lucrecio Satrio Valente, sacerdote perpétuo de Nerón, hijo del Emperador, y diez parejas de gladiadores provistos por Décimo Lucrecio Valente su hijo, lucharán en Pompeya los días 8, 9, 10, 11, y 12 de Abril. Habrá una gran cacería. Emilio Celer escribió esto a la luz de la Luna."

4 "Haced a Lucio Cesernino duumviro quinquenal de Nuceria, os lo ruego: Es un buen hombre."

5. "Cuando me da la gana me siento en él"

Localización tierra natal, República Dominicana